LA VIRGEN DE LAS ROCAS

VIRGEN_DE_LAS_ROCAS

LA VIRGEN DE LAS ROCAS. LEONARDO DA VINCI. ÓLEO SOBRE TABLA. MUSEO DEL LOUVRE. PARÍS.1,99 m x 1,22 m.

Existen dos versiones de esta obra, una en el museo del Louvre y la otra en la National Gallery de Londres. La del Louvre se considera la primera pintura realizada por Leonardo en Milán. La segunda versión es posterior y se cree que se hizo con la ayuda de otros pintores.

Se trata de una pintura realizada para un altar de madera encargado a los hermanos de Predis por la cofradía de la Concepción de Milán, que debía situarse en la capilla de San Francisco el Grande. Para evitar que se perdiera entre la decoración que adornaba el altar, el cuadro tenía que contar con una gran fuerza. La tabla no llegó a instalarse y se la quedó el propio Leonardo por no haber llegado a un acuerdo con el precio. Posteriormente pasaría a manos de Ludovico el Moro, y después a los franceses.

La obra representa a la Virgen María arrodillada protegiendo dulcemente a San Juan, que a su vez está arrodillado, adorando al niño Jesús. Jesús bendice a su primo y tras él un ángel nos mira y señala a San Juan. Las figuras se encuentran en una extraña gruta, emergiendo de la penumbra y rodeados por rocas, entre las que fluye el río. Es un ambiente misterioso, que no responde a un paisaje existente o real.

La composición enmarca a las figuras en un triángulo. Además las cuatro cabezas están colocadas en un círculo. La composición es equilibrada. Hay una sensación de sutil movimiento marcado por ese círculo y la comunicación que existe entre los personajes mediante los gestos de las manos.

No existen fuertes contrastes de color, destaca en primer término la vestimenta roja del ángel y predominan los tonos fríos que producen sensación de lejanía.

La luz modela los cuerpos produciendo una suave gradación de las zonas iluminadas a las zonas oscuras, que llamamos sfumato.

A Leonardo debemos la invención de la perspectiva aérea. Pensaba que la perspectiva lineal falsea la visión natural y no refleja el carácter mutable de la naturaleza. Por eso incorpora la atmósfera en la que están inmersos los cuerpos. Los contornos aparecen desdibujados en la distancia. Elige el atardecer porque las sombras confieren una especial belleza a la escena, dándole un aire misterioso.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s